BREAKING NEWS
latest

Scott Borba pasa del millonario imperio de los cosméticos al sacerdocio

FRESNO, California.-Conocido en otro tiempo por convertir a e.l.f. Cosmetics en una marca reconocida en todos los hogares, Scott Borba pasó décadas inmerso en salas de juntas, estrategias de marca y el vertiginoso mundo de la cultura de consumo. 


 Hoy, sin embargo, su enfoque ha pasado de los márgenes de ganancia al ministerio parroquial. Tras años sirviendo como diácono católico, Borba se encuentra ahora en el umbral de un llamado todavía más profundo: la ordenación sacerdotal. 

 En 2004, Borba —junto con Alan y Joseph Shamah, padre e hijo— fundó la marca de maquillaje “libre de crueldad animal” e.l.f. Cosmetics, cuyas siglas significan “eyes, lips, face” (ojos, labios, rostro). A mediados de la década de 2010, la marca alcanzó un éxito inmenso gracias a sus precios asequibles y productos éticos. 

Para 2014, la firma de maquillaje ya alcanzaba los 100 millones de dólares en ventas. Mientras vivía una vida de lujo, al llegar a los 40 años Borba empezó a experimentar un llamado de Dios. 

En 2019, renunció a la fortuna adquirida con e.l.f., donándola íntegramente a distintas organizaciones benéficas, e ingresó en el seminario de la Diócesis de Fresno, California. Borba fue ordenado diácono transitorio el 21 de junio de 2025 y será ordenado sacerdote este 23 de mayo.

 En una entrevista con “EWTN News Nightly”, Borba compartió que sintió por primera vez la vocación al sacerdocio cuando tenía 10 años pero, al sentirse indigno, “huí del llamado y, en el proceso, también huía de mi fe”. 

 Ante la llegada de Pentecostés, el Papa León XIV pide a Dios que “despierte las conciencias” “Tuve una conversión muy grande a los 40”, añadió.

 “En ese momento, estaba en una etapa de transición entre distintos negocios y, con la ayuda de Dios, pude comprender el estado de mi alma y hacia dónde me dirigía. Realmente quería recalibrar mi vida con Él y retomar lo que me ofreció cuando tenía 10 años”. 

 Fue durante una fiesta en una casa cuando Borba se dio cuenta de lo solo, vacío y poco amado que se sentía, a pesar de tenerlo todo en términos de riqueza material. “Esa fue otra gracia que Dios me dio para entender mi infelicidad”, afirmó. 

“Luego me permitió hacerle una petición: ‘Ayúdame a ser el hombre que creaste para que fuera, pero no puedo hacerlo sin tu ayuda’. Y ahí fue cuando el amor y la misericordia entraron en mi vida”. Borba explicó que, tras ese momento, su viaje continuó con la venta de uno de sus coches de lujo. Todos los beneficios se donaron a obras de caridad y, al ver “cómo podía afectar a la vida de las personas con un cambio positivo —ayudando con la pobreza y la falta de vivienda—, esa fue la llave que Dios, Nuestro Señor, usó conmigo para abrir de par en par las compuertas para que el resto se fuera”. Dejar atrás la riqueza material fue uno de los aspectos más difíciles de la transición de la vida secular a la religiosa, compartió Borba. El ex magnate de la belleza pasó de poseer mansiones a “vivir en una habitación minúscula” al ingresar en el Seminario de San Patricio en Menlo Park, California. “No puedes meterlo todo ahí, así que tienes que tomar la decisión de aferrarte a ello o no. Y el seminario te da la oportunidad de averiguarlo, de unirte a Su voluntad o no”, dijo. “Para mí, se trató de tener que renunciar a eso. Me costó años sentirme cómodo, pero ahora tengo muchísima paz sabiendo que no tengo muchas posesiones y que puedo viajar y centrarme en donde me lleven el ministerio y Nuestro Señor”. “Una vez que me rendí a Él y comprendí la realidad de por qué estoy aquí —por qué estamos todos aquí—, que es para volver a la unión con Él, mi vida cambió literalmente”, compartió. Borba animó a quienes puedan estar ignorando la llamada de Dios en sus vidas a “no rendirse”. “Si Nuestro Señor te está llamando y simplemente no estás preparado, pídele que tenga paciencia contigo y que te guíe en la vida que llevas actualmente. Pero déjame decirte: si nos orientamos hacia Dios ahora mismo, Él se encarga de todo por nosotros en esta vida, además de prepararnos para la siguiente”, señaló. “Si somos capaces de hacer Su voluntad, la alegría, el amor y el éxito llegarán, pero orientados a su divina providencia. Eso es lo que yo no sabía, esa es la verdad, y eso es lo que quiero que todo el mundo sepa: Ponlo a Él primero y todo encajará, lo prometo”. Artículo publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.

« PREV
NEXT »

No hay comentarios