Los principales representantes de la Iglesia Católica
supervisan la continuidad, la calidad y fortaleza de los trabajos que ejecuta
la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE para el rescate
y restauración de la Iglesia Santa Bárbara.
Los monseñores Francisco Ozoria Acosta, arzobispo
Metropolitano de la Arquidiócesis de Santo Domingo, y Ramón Benito Ángeles
Fernández, obispo auxiliar han quedado gratamente impresionados por los
trabajos que realiza OISOE por mandato del presidente Danilo Medina.
El templo tiene una historia de más de 400 años y fue allí
donde tuvo su bautizo el padre de la Patria, Juan Pablo Duarte.
Los religiosos fueron acompañados en sus recorridos de
inspección por el director general de la
OISOE, ingeniero Francisco Pagán, y Juan Gilberto Núñez, el diseñador, escultor
y museógrafo que trabajó en la restauración de la casa de la familia y el Museo
de Cera en honor al patricio.
Las impresiones de estas autoridades de la Iglesia Católica,
en el marco de sus inspecciones a la obra en su plena ejecución y avance, has
sido de mucho agrado, además de haber destacado las iniciativas del ingeniero
Pagan para que estén informados de todas las realizaciones en marcha.
Estos dignatarios eclesiásticos han inspeccionado los
cambios, empezando desde el exterior, de la fachada de estilo español colonial
con tendencia al estilo barroco, sus arquerías de ladrillo, sus torres que
flanquean su frente, con decoraciones en piedra y ladrillos, hasta el interior,
echando una ojeada cercada a sus ocho capillas de épocas diferentes, ubicadas
en una sola nave decorada con semiesferas de piedra, que bordean los arcos y
las ventanas, llamadas bolas isabelinas.
Pero el trabajo
objeto de mayor ponderación ha sido
el de reforzamiento de toda la estructura de la Iglesia, esto para garantizar
su permanencia en el tiempo, previendo la posibilidad de riesgo a causa de
eventos naturales.
Los trabajos en la Iglesia Santa Bárbara han estado
enfocados, desde el principio, en el estudio a fondo del subsuelo, donde la
OIOSE concentró el trabajo de profesionales calificados que han resuelto un
problema que ponía en riesgo al templo: una arcilla expansiva de 8.10 metros
para abajo, debajo de la cual había una arena que permitía el pase del agua
subterránea.
Entre otros logros fueron encaminados los trabajos de
corrección de filtraciones, restauración de bancos y retablos, reconstrucción de su plaza y trabajos de
iluminación total.
Sobre el trabajo clave en el subsuelo, el director de la
OISOE explicó en una ocasión que allí, “alguien inyectó cemento y disminuyó el
flujo del área de las aguas subterráneas, lo que provocó oquedades (agujeros)
abajo y que la iglesia se estuviera desplazando hacia el Oeste, algo que ya fue
corregido”.
Pagán asumió la responsabilidad de evitar el colapso de esa
iglesia, que a la fecha avanza con firmeza hacia esa meta, reflejado ya en la
conclusión del proceso de corrección del desplazamiento que tenía ese monumento
hacia el Oeste, y una fumigación completa en su entorno
Tras esto, la próxima tarea fue desplegar un trabajo
adecuado para reforzar toda la estructura.
El personal que trabaja en esta obra de restauración y
recuperación de la Iglesia Santa Bárbara es altamente calificado, con
conocimiento probado en el manejo de ese tipo de monumentos, entre los que hay
una parte que trabajó en la restauración de la Casa de la Familia Duarte.

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