Su reaparición fue recibida con una gran ovación de aplausos entre las 15.000 personas presentes en la plaza de San Pedro, según cifras de Vatican News.
Ha sido la primera vez que el Santo Padre tomó la palabra en público desde la operación al pulmón del 13 de octubre. Un gesto seguido con gran expectación por los fieles de todo el mundo, que durante los últimos días han aguardado, conteniendo la respiración, cada nuevo comunicado oficial del Vaticano sobre su evolución médica.
Con semblante sereno, el Pontífice comentó el Evangelio proclamado en la liturgia de este domingo, que recoge una de las enseñanzas más conocidas de Jesús: “¡Devuelvan al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios!”.
En la Plaza de San Pedro, la multitud lo esperaban pese a la mañana marcada por las nubes y la lluvia intermitente en Roma. Todos querían ver al Papa ya prácticamente recuperado y expresarle su cariño al día siguiente de su salida del hospital.
Los fieles en la Plaza de San Pedro en el Vaticano para rezar el Ángelus con el Papa León XIV, este domingo 18 de octubre de 2026. Crédito: Vatican News. A las 15:30 horas de este sábado, el Pontífice abandonó el Policlínico Gemelli tras su primera hospitalización desde el inicio de su pontificado, motivada por la extirpación de un tumor maligno en el pulmón derecho.
León XIV presentaba buen aspecto y caminaba con paso firme, saludando a varios enfermos sin mostrar signos de cansancio.
Sonriente, el Papa se detuvo a estrechar manos y conversar con algunos pacientes en los pasillos del hospital. Unos quince minutos después de partir del hospital, el coche blindado en el que viajaba atravesó los muros del Vaticano por la Puerta del Perugino.
El Pontífice por ahora seguirá en Roma, y no en Castel Gandolfo, donde suele hacer sus periodos de descanso.
Una respuesta que desenmascara la hipocresía
Durante la catequesis anterior al rezo del Ángelus, el Pontífice explicó el contexto en el que fueron pronunciadas originalmente las palabras de Jesús, en medio de “una situación hostil hacia Jesús”, tal y como relata el evangelista Mateo.
“Los fariseos se pusieron de acuerdo para ver cómo Jesús caía en una trampa con alguna de sus afirmaciones y deciden enviar a algunas personas a interrogarlo sobre un tema polémico: ‘¿Es lícito o no pagar el tributo al César?’”, comentó.
Según el Papa, “la respuesta del Maestro es astuta, porque lo mantiene fuera de la trampa y desenmascara la hipocresía de quienes quieren hacerlo caer”.
El relato evangélico describe cómo Jesús pide la moneda del tributo, es decir, un denario. Tras recibirla, pronuncia la conocida frase: “¡Devuelvan al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios!”.
“En Jesús contemplamos a un Dios que no teme a la historia, sino que, por el contrario, viene a vivir en ella. Su Reino no elimina los cargos ni las responsabilidades humanas”, explicó el Pontífice.
Sin embargo, subrayó que Dios “nos pide que vivamos sin concesiones, libres de malas ambiciones e intereses injustos, anteponiendo ante todo el Reino de Dios y su justicia”.
Ser sinceros y libres para hacer el bien
En este sentido, León XIV llamó la atención sobre “el elogio que esas mismas personas le dirigen a Jesús, aunque movidas por malas intenciones”. Se trata de las palabras con las que sus interlocutores se dirigen a Él: “Maestro, sabemos que eres sincero, que enseñas con fidelidad el camino de Dios y no te dejas influir por nadie, porque no te fijas en la apariencia de la gente”.
A partir de esa observación, el Papa invitó a los fieles a reflexionar sobre la autenticidad de la vida cristiana. “Sed sinceros, sin temor ni hipocresía, libres para hacer el bien”.
(FUENTE: ACIPRENSA)




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