La Iglesia católica dominicana aprovechó el tradicional Sermón de las Siete Palabras para denunciar las profundas «heridas sociales» que afectan al país, desde la desigualdad salarial extrema hasta la crisis de salud mental y el deterioro moral en la cultura urbana.
Bajo el clamor de las siete últimas frases de Jesús en la cruz, sacerdotes, diáconos y religiosas alzaron su voz este Viernes Santo para cuestionar tanto al Estado como a la sociedad civil.
Desigualdad y salarios: El cuestionamiento al Estado
Uno de los momentos de mayor tensión se vivió con la reflexión del reverendo padre Mario de la Cruz Campusano, quien puso el dedo en la llaga sobre la brecha económica nacional. «¿Cómo puede ser que un funcionario gane hasta un millón de pesos mientras un obrero recibe salarios mínimos?», cuestionó, al tiempo que criticó la inversión en megaproyectos frente a las carencias críticas en hospitales y viviendas.
Salud mental y abandono
Por su parte, el padre Candelario Mejía Brito elevó un llamado urgente por la salud mental, denunciando que miles de dominicanos viven en una «noche oscura del alma» debido a la ansiedad y la depresión, sin acceso a un sistema de salud digno. Exigió al Estado políticas públicas efectivas y una inversión sostenida para un sector históricamente olvidado.
Deterioro moral y redes sociales
La juventud y la cultura también estuvieron en el centro de la crítica. El padre Francisco Benito Alvarado advirtió que la inocencia de los niños «se pone en riesgo a cada segundo en las pantallas», señalando a los influencers como «falsos profetas» que arrastran a los jóvenes.
En esa misma línea, la hermana Sor Lourdes Martínez Arcángel calificó de «vergüenza» parte del contenido de la música urbana actual, afirmando que sus letras incitan al sexo desenfrenado y al uso de sustancias prohibidas. «Uno se siente hasta sucio cuando escucha esta música», expresó, exigiendo a las autoridades establecer mecanismos de control sobre las composiciones que degradan la dignidad humana.
Feminicidios y violencia de género
La sexta palabra, proclamada por el diácono Juan Rivas Morillo, alertó que la delincuencia y los feminicidios se han triplicado en lo que va de año. Denunció que el alto costo de la vida y la corrupción administrativa están asfixiando a la población, provocando una desesperanza colectiva que afecta especialmente a las mujeres que sostienen solas sus hogares.
Un llamado a la acción
El sermón concluyó con un «basta ya», instando a la sociedad dominicana a recuperar valores como el respeto y la solidaridad. La Iglesia reiteró que la verdadera justicia social no llegará mientras se sigan privilegiando los intereses partidarios sobre el bienestar de la patria.
(FUENTE: REPORTE EXTRA)

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