Ante la inminente llegada del ciclón, chillaban las sirenas mientras los hoteles se protegían con sacos de arena y policías gritaban a los turistas para que se salieran de las playas en Hawaii.
El ciclón viraba hacia el norte a seis millas por hora con la mira puesta hacia la famosa playa de Waikiki después de arrojar dos pies de lluvia sobre la isla de Hawaii.
Los hechos ocurrían pese a que Lane aún no ha desplegado su fuerza huracanada sobre el archipiélago.
Según informó el Servicio Meteorologico de Honolulu, a las 10:00 p.m. del jueves en Hawaii, 4:00 a.m. del viernes en Puerto Rico, la ráfaga de viento más fuerte que se había registrado era de 68 millas por hora en el Rancho Kohala, en la isla de Hawaii. Esto constituye vientos con fuerza de tormenta tropical.
Sin embargo, el ciclón había dejado fuertes lluvias sobre las islas hawaianas. Se estima que en las últimas 24 horas ha caído unas 20 pulgadas de lluvia en la isla grande.
En el último informe del Centro de Huracanes del Pacífico Central, publicado a las 11:00 p.m. del jueves en Hawaii (5:00 a.m. del viernes en Puerto Rico), Lane ubicaba en la latitud 18.2 grados norte y la longitud 158 grados oeste, a 165 millas del suroeste de Kailua y 215 millas de Honolulu.
“En el último mapa de trayectoria se proyectó que el centro de Lane se moverá sobre o peligrosamente cerca de porciones de las Hawaii entre este viernes durante el día o el viernes en la noche”, advirtió la agencia meteorológica, quien también pronosticó que el ciclón disminuirá sus vientos a categoría 1 o 2 en las próximas horas.
Sin embargo, Lane dejará sobre 20 pulgadas de lluvia sobre las islas, aunque en zonas aisladas podrían registrarse sobre 40 pulgadas de lluvia.
Rescatan a turistas
Mientras estas condiciones se hacían sentir, equipos de emergencia rescataron a cinco turistas de California de una casa en Hilo que se había inundado.
Los turistas que estaban en la casa inundada narraron a Prensa Asociada que un pequeño arroyo cercano subió de nivel súbitamente y abrumó la vivienda que habían alquilado.
"Fue una tremenda experiencia porque no estaba en nuestros planes estar en un huracán en medio de nuestras vacaciones”, dijo Suzanne Demerais, una de las turistas, originaria de la zona de Los Ángeles.
Los bomberos se comunicaron con el dueño de la vivienda y decidieron desalojar a todos los ocupantes antes de que el agua subiera aún más. Los bomberos cargaron a los turistas sobre sus espaldas.

No hay comentarios
Publicar un comentario