La esposa y los tres hijos de Mariano Figueroa de Paula
asesinado de un disparo por un policía municipal hoy no sólo lamentan su
pérdida, sino que la pobreza extrema que los abraza profundiza aún más su
dolor.
Esta es
la frase que repite con frecuencia Mayeli Méndez, hija mayor del camionero
asesinado por el policía municipal, Ángel Ogando Ogando al tratar de intervenir
en un incidente con un limpiavidrios.
Mayeli dice que le
cuesta darle fortaleza sobre todo a su madre que se siente devastada por la
tragedia, y preocupada porque ahora no sabe cuál será el destino de su familia
sumida en la más extrema pobreza.
En un colchón en
condiciones casi desechables, duermen Altagracia Méndez y sus tres hijos, en una diminuta
habitación.
Pero la forma de dormir
es lo que menos importa a esta familia que perdió de manera abrupta a su único
sustento.
A pesar de que no tenía
un empleo fijo, Mariano salía cada mañana
a botar escombros en busca de dinero para que sus tres hijos y su esposa
pudieran comer, incluso así lo hizo el día que recibió el disparo fatal.
Esta familia ayer comió
gracias a la caridad de los vecinos, hoy gracias a la caridad de
La casa en la que viven
es alquilada y ya deben varios meses.
Justamente es la pobreza
lo que mas atormenta a Mayeli, ya que
dice fueron humillados incluso por su familia paterna, quienes no permitieron
que su padre fuera velado junto a su esposa e hijos.

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