MILWAUKEE, Winsconsin.- En un hecho poco común en la Iglesia
Católica, un padre y su hijo están cerca de ser ordenados sacerdotes en Estados
Unidos. Se trata de Peter Infanger y su hijo, el diácono Andrew Infanger.
Peter, de 63 años, quedó viudo en 2013 luego que su esposa
Michelle falleciera de cáncer de mama. Ese año su hijo Andrew fue aceptado en
el Seminario de San Francisco de Sales de la Arquidiócesis de Milwaukee
(Winsconsin), según una entrevista publicada el 30 de marzo en el Milwaukee
Journal Sentinel.
Luego de enviudar, Peter entró a un proceso de
discernimiento vocacional y en 2014 fue aceptado como seminarista. Ahora en
2018 está completando su cuarto año en el Seminario Mundelein a las afueras de
Chicago (Illinois). En 2019 será diácono y luego, “Dios mediante”, espera
seguir a su hijo en el sacerdocio.
Por su parte Andrew, de 30 años, será ordenado sacerdote en
menos de dos meses.
“No es la norma y no es lo que generalmente sucede, pero no
existe una política en cuanto a la edad. Generalmente las personas de su edad
(de su padre) serían descalificadas, pero lo revisan caso por caso. Con él es
más si está sano y puede hacer los estudios, esas son probablemente las dos
cosas más importantes”, comentó Andrew.
Peter dijo que la muerte de su esposa fue “una de las peores
cosas que puede suceder”. No obstante, aseguró que Dios le trajo “una segunda
vocación para ayudar a los demás”.
“He tenido tanta gente que se me acercó y me dijo: ‘Dios,
has estado casado durante 34 años, realmente entiendes lo que es estar casado.
¿Puedes ayudarme?”, narró.
El medio de Milwaukee asegura que la relación entre Andrew y
Peter es tan cercana que en algunas ocasiones durante la entrevista solían
terminar la oración del otro indistintamente.
El camino al sacerdocio de Andrew y Peter
De joven, Andrew asistía a Misa todos los domingos. Estuvo
en escuelas parroquiales y pasaba parte de sus veranos en un campamento
dirigido por monjes benedictinos. Obtuvo su licenciatura en Teología en una
pequeña universidad católica.
“Andrew es una persona inteligente, pero muy accesible, que
creo que habla al corazón con el mensaje de Jesús de una manera que las
personas pueden relacionar y entender”, dijo su mentor, el P. Timothy Kitzke.
Después de su ordenación, Andrew será enviado a West Bend,
donde servirá en las parroquias de St. Frances Cabrini y St. Mary Inmaculate
Conception.
Por su parte, el camino de Peter comenzó cuando tenía 34
años. Por ese entonces –cuando Andrew tenía dos años– quería renunciar a su
trabajo y hacer caridad en un lugar como Catholic Charities.
La esposa de Peter lo alentó a continuar en su trabajo
relacionado al marketing, pero también a participar de actividades religiosas
fuera del horario laboral.
“Así que eso es lo que hice. Trabajé como profesor de
religión y fui voluntario en mi parroquia. Durante 10 años trabajé en el
Ministerio de Justicia Penal correspondiente a los reclusos”, dijo Peter, quien
luego decidió llevar estudios bíblicos.
Años después, al perder a su esposa y su empleo, se vio
obligado a tomar una decisión de vida.
“Me pregunté a mí mismo: ¿por qué estoy aquí? ¿A dónde voy
después de esto? ¿Qué quiere Dios que haga?”, dijo Peter.
Andrew, por entonces un seminarista, alentó a su padre a
examinar lo que Dios quería
de él, y no solo lo referente a un nuevo empleo. Al
poco tiempo, Peter le aseguró que quería ingresar al seminario.
Para asegurarse de que Dios realmente lo llamaba al
sacerdocio, Peter llamó al Obispo de Joliet (Illinois), Mons. Daniel Conlon,
quien finalmente dio su aprobación.
“Peter Infanger está por encima de la edad generalmente
aceptada para la formación en el seminario. Pero la Iglesia opera por la gracia
de Dios, y en ocasiones hay circunstancias extraordinarias. En el caso de Peter
se hizo una evaluación de que el Señor realmente lo estaba llamando al
ministerio”, dijo Mons. Conlon en una declaración.
Al final de la entrevista, Peter aseguró que su esposa
difunta habría estado feliz de ver las elecciones que ha tomado.
“Cuando ella ingresó al hospital, una de las primeras cosas
que le dijo a las enfermeras fue lo orgullosa que estaba de que su hijo,
Andrew, fuera sacerdote”, concluyó.
(Fuente: ACIPRENSA)





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