SAO PAULO, Brasil.-El Supremo Tribunal Federal (STF) de
Brasil decide hoy acerca del pedido de 'habeas corpus' preventivo, presentado
por los abogados del expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, como última parada
en el juicio en segunda instancia, que se le sigue por el caso de un
departamento triplex.
Luego de que una medida similar le fuera negada el 6 de
marzo por el Superior Tribunal de Justicia (STJ), sumada al rechazo de los
recursos de apelación presentados por su defensa en el Tribunal Regional
Federal de la Cuarta Región (TRF-4) el 26 de marzo, Lula estaría a un paso de
la prisión.
De esta forma, se reducen las opciones para que mantenga su
opción como candidato a la Presidencia de esa nación latinoamericana.
Un análisis publicado por el sitio de noticias Brasil de
Fato explica que si la mayoría de los once magistrados vota a favor del 'habeas
corpus' para Lula, únicamente podría ser condenado a prisión una vez agotados
todos los recursos de apelación, en todas las instancias judiciales. Con lo que
el líder del Partido de los Trabajadores (PT) aún podría aspirar a la
Presidencia.
Protesta el día de la apelación de Lula da Silva contra la
condena de corrupción. Porto Alegre, 24 de enero de 2018. / Paulo Whitaker /
Reuters
En caso contrario, Lula podrá ser detenido en cualquier
momento, haciendo inviable su candidatura presidencial.
Lula fue acusado de corrupción pasiva, un delito según el
cual un funcionario público realizó, o deja de realizar, un acto de su
competencia a cambio de algún beneficio.
En medio de la sonada operación Lava Jato ('lavado a
presión'), el expresidente de Brasil fue acusado de recibir un departamento
triplex de lujo frente a la playa, en el Condominio Solaris, en Guarujá
(municipio del estado de San Pablo).
Sin embargo, a lo largo de juicio no se logró demostrar que
Lula fuese el propietario del inmueble y tampoco se pudo identificar cuál fue
el acto o la omisión que habría dado origen al recibimiento de ese
departamento.
Hace algunas horas, Lula manifestó a través de la red social
Twitter que su único deseo es que se haga justicia. "Espero que la Corte
Suprema solo haga justicia. No quiero un beneficio personal. Quiero ser juzgado
sobre los méritos del proceso", escribió.
En opinión de Beto Almeida, analista internacional y
especialista en periodismo de integración, "aúnno se puede decir que una
prisión para Lula sea inevitable", ya que las "presiones públicas y
privadas" que se hacen contra el STF "son muy grandes".
Almeida estima que los sectores más conservadores de Brasil
"presienten la posibilidad" de que el tribunal pueda votar en
sintonía con la Constitución y por eso presionan a los magistrados. "Algo
inusitado", sentenció.
Partidarios de Lula da Silva durante el 38° aniversario de
la fundación del Partido de los Trabajadores. 22 de febrero de 2018. / Paulo
Whitaker / Reuters
Además, calificó el proceso judicial en contra de Lula como
una "persecución política" y lo comparó con el caso de Sacco y
Vanzetti (EE.UU., 1927), quienes fueron juzgados por su ideología política.
"No se ha ubicado ninguna prueba cabal [contra
Lula]", detalló el analista, pero el juez encontró una manera de
"argumentar indicios y suposiciones" para señalar que da Silva no es
propietario de un departamento triplex, "sino que estaría" interesado
en serlo a futuro.
"Es una persecución extrajudicial a Lula. La forma es,
aparentemente, judicial, pero el contenido de la condena es político",
dijo Beto Almeida.
Para el sociólogo Andre Takahashi, actualmente en Brasil, la
llamada "gran prensa" desarrolla una campaña en la que dan "como
un hecho la detención de Lula".
El también periodista relacionó el despliegue militar en Río
de Janeiro –ordenado por el presidente Michel Temer con el apoyo del Congreso–
con el proceso judicial en contra de Lula da Silva.
Según Takahashi, la prensa y la clase política gobernante
"han fomentado un clima favorable a la militarización" en buena parte
de la sociedad.
Así, estima que lo ensayado en Río de Janeiro, donde el
Ejército intervino en tareas de seguridad pública, "es apenas un ejercicio
para otras intervenciones similares. Ellas servirían para evitar posibles
protestas ante una eventual encarcelación de Lula", dijo el sociólogo.
Consultado sobre un posible fallo contra el exmandatario Beto
Almeida precisó que "el PT tiene un único candidato: Lula. No existe un
plan b". La sola idea de considerarlo (un plan alternativo), aseguró,
"sería dar por sentado que toda la lucha de Lula se perdió... y no es
así".
La única agenda del PT se basa en que "Lula tiene
derecho a la reivindicación de su inocencia y a concurrir a la elección
presidencial", explicó el periodista.
Así mismo, el sociólogo Takahashi cree que el expresidente
"es el único de los aspirantes a la Presidencia que tiene chances reales
de ganar en primera vuelta".
(Fuente: RT en Español)


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