El Consejo de la Unidad Evangélica (Codue) afirmó, en una
Carta Pastoral con motivo del 174 aniversario de la Independencia Nacional, que
el país requiere de cambios y de una clase política conectada a las
aspiraciones de los ciudadanos.
El documento fue dado a conocer en rueda de prensa por el
reverendo Fidel Lorenzo Meran, presidente y Feliciano Lacen, secretario del
Codue.
A continuación el texto:
“Es un motivo de regocijo para los dominicanos la llegada de
un nuevo aniversario de la Independencia Nacional, el principal hito histórico
que define y nos da autodeterminación como dominicanos. Este hecho nos une y da
sentido e identidad a nuestra nación.
Exhortamos no solamente celebrar sino pensar y reflexionar
acerca del devenir de la nación para los próximos años, tomando en cuenta el
pensamiento y concepción del Padre de la Patria Juan Pablo Duarte, y así
afianzar nuestros valores y costumbres que nos definen como dominicanos que
amamos nuestra Patria.
Sentimos preocupación por algunos males que afectan nuestro
país. La mayoría de los dominicanos sin
importar las diferencias partidarias o credo religioso, están conscientes de
que el país necesita cambios importantes y una clase política que esté
conectada a las aspiraciones de los ciudadanos.
Por esas razones exhortamos al pueblo dominicano a orar y
reflexionar para que Dios nos ayude a que nuestras autoridades sean conscientes
de su rol histórico del momento, en la preservación de nuestra identidad y los
valores.
1.-Exhortamos al liderazgo político del país a que se
coloque más allá de las ambiciones personales, de los manejos políticos
turbios. Necesitamos enfrentar a los dioses que han sido creados con la
ambición de poder, la corrupción, y la impunidad.
Recientemente un informe de Transparencia Internacional nos
ubica entre uno de los siete países más corruptos de América, lo que dice mucho
de que aún nos falta un liderazgo íntegro que no vea al Estado como un botín y
la carrera política como trampolín social y el enriquecimiento ilícito.
2.-Recomendamos una política migratoria transparente y
justa. Muchas voces de todos los sectores de la sociedad, reclaman desde hace
tiempo frenar la migración descontrolada y planificar con seriedad la cantidad
de extranjeros que necesita el país de acuerdo a su capacidad.
No es justo que el país tenga una carga migratoria sin
criterios racionales e invirtiéndole cuantiosos recursos económicos
principalmente en el sector salud. Se
debe abordar ese problema de una manera firme y responsable, en el ejercicio de
la soberanía de un país como el nuestro y analizar el impacto que podría tener
la recepción de una carga migratoria que desborda su capacidad económica y
social.
3.-Proponemos una política anticrimen que combata las
causas, no las consecuencias. Por muchos años hemos tenido una política
anticrimen y de seguridad ciudadana que ataca las consecuencias no las
causas. El éxito que han logrado muchos
países en la política anticrimen es atacando las causas como la marginalidad,
la corrupción estatal en todos los niveles, la violación sistemática de los
derechos humanos, y el estudio de los factores que causan reincidencia en
delitos.
Algunos aplaudieron el hecho de que era necesario construir
nuevas cárceles. Muchos aplaudieron,
pero en realidad construir más cárceles lo consideramos como un fracaso del
sistema: Toda política anticrimen debe conllevar la reducción de la
criminalidad y la reincidencia, por lo tanto, la tendencia es a reducir los
centros penitenciarios.
4.-Aspiramos a un sistema judicial que ofrezca una respuesta
adecuada y a la altura de las actuales circunstancias y que sea verdaderamente
independiente. Es menester que el Poder Judicial sea fortalecido. En una sociedad sin justicia no existe la
equidad. El Poder Judicial es uno de los más cuestionado en el país, sin
embargo, en gran parte su poco desempeño se debe a lo bajo que está su
presupuesto, ya que es uno de los más bajos de América Latina.
Esa escasez material de la justicia dominicana que se desenvuelve
en precariedades, necesita un presupuesto que no esté bajo el amplio dominio
discrecional del Poder Ejecutivo.
Necesitamos un Poder Judicial despolitizado y que no sean
asignados los miembros de la Suprema Corte de Justicia y de las demás altas
cortes, por “cuotas” de partidos que se reparten el pod
er en un gobierno
determinado.
5.-Exhortamos a defender nuestro medioambiente. La riqueza
de nuestra nación depende en gran parte del respeto al medioambiente. Dios nos ha dado los recursos naturales para
que los administremos de manera adecuada.
Los ríos, playas, montañas y demás recursos lo han puesto el
Señor para que hagamos uso racional de ellos y que no sean víctimas de las
apetencias de políticos corruptos y empresas o multinacionales que buscan su aprovechamiento
a toda costa sin importar el impacto ambiental.
Abogamos que todos los proyectos principalmente los mineros
sean consensuados y estudiados por las comunidades y examinar rigurosamente el
impacto ambiental que pueda producir.
6.-Rogamos para que cada dominicano piense en el mensaje del
Señor Jesucristo. Los valores y su mensaje que él proclamó como la justicia, la
solidaridad y la paz.
Oramos para que los dominicanos seamos siempre una nación
con identidad y valores cristianos, con la Biblia que es la Palabra de Dios en
el Escudo Nacional. La Patria es de todos cuidémosla y conservemos nuestra
esencia como nación”.

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