BRASILIA,- Brasil celebra este domingo unas elecciones generales para elegir a la próxima fórmula presidencial, renovar parte del Poder Legislativo, y definir también las 27 gobernaciones, incluida la del Distrito Federal. 158 millones de personas están convocadas para participar de estos comicios marcados por la alta polarización política.
Una encuesta señala que la ventaja de Lula sobre Flávio Bolsonaro se redujo de cara a la primera vuelta en Brasil .
Pese a haber 13 candidatos presidenciales, el foco está puesto en la disputa entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal, quienes encabezan todas las encuestas, aunque, según las mismas mediciones, a ninguno le alcanzaría para evitar la segunda vuelta del próximo domingo 25 de octubre.
La primera vuelta de este domingo se realiza entre las 8 y las 17, según la hora oficial de Brasilia. Si ningún candidato presidencial o a gobernador supera el 50 % de los votos válidos, los dos más votados competirán en el balotaje.
El Tribunal Electoral de Brasil advirtió que actuará contra cualquier intento de amenaza o interferencia en las urnas La fórmula presidencial que se imponga en las urnas ejercerá un mandato de cuatro años a partir del 5 de enero de 2027.
La elección también definirá el rumbo de la política exterior brasileña, las relaciones con Estados Unidos, y la composición de instituciones que estuvieron en el centro de las tensiones durante el gobierno de Jair Bolsonaro.
La renovación del Congreso y las reglas para ganar Los votantes también elegirán los 513 integrantes de la Cámara de Diputados y 54 escaños del Senado Federal, equivalentes a dos tercios de la cámara alta.
Cada estado y el Distrito Federal designarán a dos senadores, además de diputados estaduales o distritales para sus respectivas legislaturas locales.
Las 27 gobernaciones, junto con las vicegobernaciones, también estarán en juego. Para imponerse en la primera vuelta, las fórmulas presidenciales y los candidatos a gobernador deben reunir más de la mitad de los votos válidos, sin contar los sufragios en blanco ni los nulos.
Cada elector deberá hacer seis selecciones en la urna electrónica: diputado federal, diputado estadual o distrital, dos senadores, gobernador y vicegobernador, y presidente y vicepresidente. Antes de confirmar cada opción, la pantalla mostrará la foto, el nombre, el cargo y la sigla partidaria del candidato.
El voto es obligatorio para los brasileños alfabetizados de entre 18 y 70 años. Los adolescentes de 16 y 17 años, los mayores de 70 y las personas analfabetas pueden decidir si participan, mientras que quienes estén obligados a votar y no puedan asistir deberán presentar una justificación ante la Justicia Electoral.
El Tribunal Superior Electoral validó 13 fórmulas presidenciales.
El registro inicial de Pablo Marçal fue rechazado por irregularidades en su afiliación partidaria, por lo que el Partido Renovador Laborista Brasileño oficializó a Leonardo Avalanche y Silvia Hellen da Silva Pereira como sus candidatos.
La identificación ante la mesa receptora se debe realizar con un documento oficial con foto o mediante datos biométricos registrados en el sistema.
Al comenzar la jornada, cada dispositivo emite la Zerésima, que certifica la ausencia de votos previos, y al cierre imprimirá el Boletín de Urna con los resultados de esa sección, documentos que podrán consultar fiscales partidarios y ciudadanos. Lula buscará retener el Palacio del Planalto frente a Flávio Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro.
La elección se desarrolla después de varios triunfos de fuerzas de derecha en Argentina, Chile, Bolivia, Colombia y Perú, mientras Brasil y México permanecen como los principales gobiernos de izquierda de la región.
Una victoria de Lula mantendría esa posición brasileña en América Latina, mientras que un triunfo de Bolsonaro acercaría al país a la tendencia regional.
Flávio Bolsonaro asumió la candidatura del Partido Liberal, tras la inhabilitación de su padre, el ex presidente Jair Bolsonaro, quien se encuentra en prisión domicilaria tras ser condenado por intento de golpe de Estado.
Donald Trump mantiene una alianza con Jair Bolsonaro, y su administración impuso aranceles a productos brasileños y sanciones contra jueces y otros funcionarios.
(FUENTE: INFOBAE)




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