SAO PAULO, Brasil.-Un juez federal ordenó hoy devolver el
pasaporte al expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, documento que le
había sido retenido desde la semana pasada por una decisión judicial.
Lula (2003-2010), condenado a 12 años de cárcel por
corrupción, se vio obligado a entregar su pasaporte, en cumplimiento de una
orden dictada por un juez de Brasilia que alertó sobre la posibilidad de que el
expresidente no volviera al país tras un viaje que tenía planeado hacer a
Etiopía.
El documento fue entregado por la defensa de Lula a la
Policía Federal el pasado 26 de enero, lo que impidió que el exmandatario
participase en un evento sobre el combate al hambre en el mundo convocado por
la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
(FAO) en Adis Abeba, en el marco de una Cumbre de la Unión Africana.
El juez Bruno Apolinário, del Tribunal Regional Federal da
Primera Región (TRF1), derribó este viernes la decisión tomada por el
magistrado de Brasilia y señaló que la confiscación del documento no tiene base
de sustentación.
De acuerdo con Apolinário, "no hay como concluir"
que Lula "pretendiese huir del país con la finalidad de frustrar la
aplicación" de la ley.
Para el magistrado del TRF1, la salida de Lula del país
"estaba justificada por un compromiso profesional previamente
marcado", lo que, a su juicio, no causaría ningún trastorno en las
acciones penales" a las que responde en la justicia.
Lula fue condenado el pasado 24 de enero por un tribunal de
segunda instancia, que ratificó y elevó su pena a 12 años de prisión por
corrupción pasiva y lavado de dinero en un caso relacionado con la trama de
corrupción de Petrobras.
Los jueces fueron unánimes al concluir que quedó comprobado
que Lula recibió el derecho a disfrutar de un apartamento en la playa de
Guarujá como soborno de la constructora OAS por el favorecimiento en contratos
con Petrobras.
Además de la condena, el exmandatario tiene otros seis
procesos abiertos en la justicia, la mayoría de ellos por corrupción.
No obstante, a pesar de su cada vez más complicada situación
jurídica, el Partido de los Trabajadores (PT) ratificó recientemente a Lula
como su candidato a presidente para las elecciones de octubre próximo.
El futuro de esa proclamación, sin embargo, está en manos de
los tribunales, pues las leyes brasileñas impiden que una persona que ha sido
condenada en segunda instancia postule a un cargo electivo.
Más allá de la posibilidad de que su candidatura sea
rechazada, Lula también corre el riesgo de que el tribunal de segunda instancia
que ratificó su condena decida ejecutar la pena una vez agotados las
apelaciones que su defensa puede presentar ante esa misma corte.
(Fuente: EFE)

No hay comentarios
Publicar un comentario